A lo largo de 3 o 4 publicaciones voy a intentar armar una especie de introducción al mundo moderno de los juegos de mesa, repasando las diferentes definiciones mas comunes y categorías y subdivisiones de juegos que podemos encontrar.
Quien de chico no jugó al TEG con amigos una tarde lluviosa de verano en la costa, o al Monopoly en la adolescencia en una noche de salida fallida o incluso a la canasta o escoba del 15 con alguna tía o abuela? Quien lo hizo sabe entonces como posiblemente haya volado el tablero de la mesa incluyendo 254 fichitas de colores del tamaño de un botón por una mala tirada de dados, como una partida de capitalismo salvaje puede terminar a las piñas por un alquiler incobrable o como una tarde puede estirarse muchas mas horas de lo que debería normalmente, entre bizcochitos y mate dulce.
De una u otra forma los juego de mesa siempre estuvieron ahí en diferentes etapas de nuestras vidas, ya sea como elemento didáctico o enteramente ludico, siempre estuvimos a metros de algún dado, carta o tablero de Quien es Quien?. Pero que si les cuento que atrás de los particulares mapas del TEG, los coloridos caminos del Juego de la Oca o las cajas que prometen un drama de película en Batalla Naval hay mucho, muchísimo mas.
En un mundo que a es dominado por el entretenimiento virtual existe todo un mercado que va mas allá de las clásicas opciones que podemos encontrar en un Apio Verde, Cebra o Tío Mario. El hobby de los juegos de mesa esta viviendo actualmente una epoca de bonanza y pleno crecimiento a nivel mundial (con su gran epicentro en Europa y EE.UU) con un mercado global en 2018 que ronda los 10 mil millones de dólares (si lo comparamos con 115 mil millones de dólares del mercado de videojuegos se esta lejos, pero no deja de ser una mas que cifra importante). Pero dejando el análisis económico del mundo de los juegos de mesa , enfoquemosnos en algo mas teórico, ¿Que es un juego de mesa moderno?
Colonos de Catan: Bienvenidos al siglo XXI (o casi…)
En 1995 el alemán Klaus Teuber publicaba en ese país lo que significaría el inicio de una nueva era para el hobby de los juegos de mesa: El Colonos de Catan.
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| La Isla de Catan (No la localidad bonaerense) vio nacer la modernidad de los juegos de mesa. |
Viniendo de décadas de juegos relativamente monótonos y poco innovadores en términos de mecánicas (aunque con algunas excepciones) sumados a diseños gráficos simples y poco apelativos a los códigos de estética moral y de estética visual del publico general, Teuber presentó una bocanada de aire fresco y un diseño ameno, colocando la piedra fundacional para desterrar los mitos de los juegos de mesa como un nicho de pequeños grupos de adolescentes encerrados en los sótanos de sus casas a oscuras.
El Colonos fue y es un clásico juego introductorio al mundo de los board games donde se presentan unas pocas mecánicas fundamentales aplicadas en forma simple y fácil de entender incluso para los mas novatos en este rubro. Definido como un juego de gestión de recursos, de 2 a 4 jugadores (o mas con las expansiones) se turnan en rondas para explotar los recursos de la Isla de Catán para construir caminos, pueblos y ciudades a través del comercio y llegar a los 10 puntos. Un juego rápido, con objetivos y reglas muy claras y simples, enmarcadas en un diseño elegante y que permite a todos los jugadores disfrutar y ser clave en el desenlace del juego hasta la ultima ronda. Algo que muchas veces no era la norma para la época en que se edito por primera vez el Catan, y donde la eliminación temprana de jugadores de las partidas los condenada al ostracismo del sillón del living por horas.
El Catán es considerado uno de los (si no el) primeros juegos modernos en términos de contenido y enfoque, dejando atrás en cierto sentido a opciones como el Monopoly y Risk (o sus clones locales Estanciero y TEG), tal vez lo primero que surge cuando el público general piensa en juegos de mesa.
Luego de un éxito inicial en su país de origen, rápidamente se expandió por Europa hasta cruzar el Atlántico e impactar de lleno en el mercado norteamericano. Para 2014 el Catán ya había logrado vender mas de 18 millones de copias alrededor de todo el mundo, editándose en mas de 15 idiomas diferentes y abriendo desde 1995 las puertas a muchos sucesores.

